La hodofobia es un miedo irracional o fobia a los viajes. La hodofobia no debe confundirse con la aversión a los viajes.

En primer lugar, bajo mi punto de vista viajar es un gesto de libertad, de entrega y de dejarse llevar.

Algo que genera mucho agobio a una persona que sufre algún estado de bloqueo o gran apego a nuestra zona de confort, que en muchas ocasiones se reduce a tu propia casa.

Viajar es una de las actividades de ocio que más beneficios aporta a tu vida, especialmente cuando te sientes de bajón. Te permite conocer gente, visitar lugares increíbles, descubrir otras formas de vida y por si fuera poco, te ayuda a encontrarte mejor.

A lo mejor estás pensando en que te propongo un gran viaje, de esos en los que pasas semanas conociendo el otro lado del mundo. En realidad, la idea es que salgas de tu rutina y de tu zona de confort. Esto te ayudará a conocerte más y a ver las cosas de manera diferente.

No hace falta que cojas un avión ni que te gastes una fortuna, para nada.

Puedes por ejemplo, acercarte a la estación de tren más cercana y coger el primer tren que salga (¡Oye, no te olvides de comprar el billete!). Una pequeña aventura es un parón en tu rutina diaria, te permite cambiar el chip y oxigena tu cerebro para encarar la vida con otra perspectiva.

Dar el primer paso es lo más difícil.

El miedo puede ser paralizante, te impide dar el salto y hacer las cosas que realmente quieres hacer. Piensa que el miedo es un sentimiento irracional provocado por diversas causas.

Cuando aparece, es preciso que seas valiente, pienses mucho en ello y busques siempre la otra cara de la moneda. Si te propones salir de esa cómoda rutina, podrás decirle adiós al miedo y sentirte un poco más libre. Intenta pensar en positivo y destacar todas las cosas buenas que te aportará. 

Por ejemplo, si tienes miedo a volar, intenta superarlo, pero mientras tanto, sal de casa. No necesitas subirte a un avión para vivir nuevas aventuras. Hacer un viaje en coche, tren o autobús a un destino que te apetezca ya supone un gran paso. Te has animado a hacer planes y ahora te toca disfrutar de ellos 😉

Si el impedimento que encuentras es el dinero y temes gastar de más, ten en cuenta que viajar no tiene por qué ser caro. A lo mejor no puedes irte al otro lado del mundo pero sí puedes visitar un pueblo o provincia cercanos. O aprovechar para caminar por ese lugar de tu ciudad del que todo el mundo habla.

El único límite es tu imaginación. Eso sí , debes tener claro que para que te sientas de una manera diferente debes tomar acciones diferentes a lo que haces en este momento. El proceso de recuperación no ocurre por sí solo.

Ahora me gustaría indicarte 7 claves que yo aplico y que pueden ayudarte infinito en el caso que decidas tomar la decisión de hacer algo por tu bienestar:

1. Elegir en qué medio de transporte viajar (coche, bus, avión, barco) y llevar elementos para distraerte durante el trayecto (tablet, libro, música). Un punto que ayuda a dar más previsibilidad, y por ende confianza, es investigar con anticipación la cantidad de paradas que el viaje va a tener y dónde se realizarán.

2. Pautar reglas de convivencia: si el viaje es en familia es necesario pautar de antemano permisos y límites; si es entre amigos, es recomendable elegir a personas de confianza que posibiliten la expresión de los miedos, en el caso que te agobies.

3. Viajar con ropa cómoda y llevar en el bolso de mano alguna muda de ropa extra por si es necesario cambiarse, para sentirte siempre cómoda.

4. Elegir en qué tipo de lugar se van a alojar teniendo en cuenta todas las comodidades que te gusten y te hagan sentir a gusto.

5. Estar informada de la ruta que estas haciendo, que te dé la sensación de que sabes donde vas y de que habla la gente, te hará sentir que tienes el control.

6. Participar activamente en la elección de actividades durante el tiempo que dure el viaje.

7.- Y por último, hazte muchas fotos, escribe cada sensación que vas teniendo en cada momento, tipo diario, cuando llegues a casa de vuelta, mira cada foto y lee todo lo que te ocurrió sentirás mucha seguridad en ti misma, y esto reforzará tu autoestima.

Viajar es la mejor manera de perderse y encontrarse al mismo tiempo.

Para mi, es mi mejor terapia, no quiere decir que lo sea para ti, pero si estoy segura que te ayudará en tu proceso a pasos agigantados, a mi me hizo despertar de ese mundo en el que vivía, un mundo lleno de aburrimiento, sufrimiento, rencor, desconfianza, miedos, agobio y inseguridad, mucha inseguridad.

En el momento que tome la decisión de pillar mi mochila e irme a recorrerme por dentro, por qué eso fue lo que hice, no recorrí mundo, recorrí mi mundo interior, aunque suene algo poético así fue.

Cambié mi alma por completo, por eso insisto en recomendártelo una y otra vez, a lo mejor a ti no te funciona pero por intentarlo que no quede 🙂

NAMASTÉ DESDE LA PAMPA ARGENTINA

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